EVALUACIÓN DE DISCALCULIA Y DIFICULTADES EN MATEMÁTICAS EN ARROYOMOLINOS
Tener dificultades persistentes para comprender los números, realizar cálculos, memorizar operaciones o resolver problemas matemáticos puede afectar de forma importante al rendimiento escolar de niños y adolescentes.
Sin embargo, que a un alumno “se le den mal las matemáticas” no significa necesariamente que exista discalculia. Las dificultades pueden estar relacionadas con diferentes factores y por eso es importante realizar una evaluación que permita comprender qué procesos están interfiriendo realmente en el aprendizaje.
En Slow Life realizamos evaluaciones de discalculia y dificultades en matemáticas en niños y adolescentes en Arroyomolinos, analizando el sentido numérico, el cálculo, el razonamiento matemático y otros procesos cognitivos relacionados con el aprendizaje.
El objetivo no es únicamente obtener unas puntuaciones, sino comprender el perfil del alumno y proporcionar a la familia orientaciones útiles para el entorno escolar y para los siguientes pasos.
una Evaluación más allá del rendimiento en matemáticas.
La evaluación de la discalculia no se basa en una única prueba. Es necesario conocer tanto las habilidades matemáticas específicas como otros procesos cognitivos que pueden influir en el rendimiento.
Para conocer el perfil cognitivo utilizamos habitualmente la Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños (WISC-V), prestando especial atención a aspectos como el razonamiento, la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento.
La evaluación se complementa con BADyG, seleccionando el nivel correspondiente a la edad y curso del alumno. Esta batería permite analizar, entre otros aspectos, el razonamiento numérico, el cálculo y la resolución de problemas y compararlos con otras aptitudes generales.
En edades más tempranas podemos utilizar TEDI-MATH, que permite estudiar con mayor profundidad el sentido del número, las operaciones y diferentes procesos implicados en la adquisición de las matemáticas.
Cuando existen indicios de dificultades atencionales o ejecutivas, la evaluación puede ampliarse con pruebas específicas de atención como d2-R, CARAS-R o CSAT-R.
La combinación concreta de instrumentos se decide siempre en función de la edad, el motivo de consulta y las características de cada caso.
Horario
¿Qué valoramos?
- Sentido numérico: comprensión de cantidades, magnitudes, relaciones entre números y representación numérica.
- Cálculo: precisión, automatización de operaciones y estrategias utilizadas para resolverlas.
- Razonamiento matemático: capacidad para comprender y resolver problemas y situaciones numéricas.
- Memoria de trabajo: mantenimiento y manipulación de información mientras se realizan operaciones.
- Atención y funciones ejecutivas: planificación, control de la respuesta, organización y mantenimiento de la atención cuando resulta necesario.
- Repercusión académica: cómo estas dificultades afectan al aprendizaje, los exámenes y el funcionamiento escolar.
Cuando las dificultades matemáticas van más allá de “no se me dan bien”
La discalculia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta de manera significativa y persistente al sentido numérico, al cálculo o al razonamiento matemático. La guía de la Comunidad de Madrid sitúa su prevalencia aproximadamente entre el 3 % y el 6 % de la población escolar, aunque puede pasar desapercibida cuando las dificultades se atribuyen simplemente a falta de práctica o a que “las matemáticas no se le dan bien”.
Es importante diferenciar una discalculia de otras situaciones que también pueden provocar bajo rendimiento en matemáticas, como lagunas curriculares, dificultades atencionales, problemas de comprensión, una capacidad general baja o una elevada ansiedad ante las matemáticas.
Por eso la evaluación estudia el perfil completo del alumno y no únicamente el número de ejercicios que es capaz de resolver.
¿Cómo se realiza la evaluación?
El proceso se adapta a cada niño o adolescente y suele desarrollarse en dos o tres sesiones de evaluación, dependiendo de la edad y de las pruebas que sea necesario administrar.
Durante las sesiones analizamos las habilidades matemáticas, el perfil cognitivo y los procesos que pueden estar interfiriendo en el aprendizaje, integrando también la información aportada por la familia y el contexto educativo.
Cuando aparecen indicios de dificultades atencionales, problemas de lectoescritura u otras necesidades asociadas, la evaluación puede requerir alguna sesión adicional para comprender adecuadamente el perfil completo.
Una vez finalizada la valoración realizamos una sesión de devolución con la familia, explicamos los resultados, resolvemos las dudas y entregamos un informe escrito con las conclusiones y orientaciones.
